Monthly Archives: abril 2017

De Book, cumples

Ese curioso montón de verbos, adjetivos y pronombres (encumbrado o simple, según el gusto) que sin embargo enamora y nutre, y hace partos imaginarios de amor, de conciencia, de hambres.
A muchos puedo mencionar, desde pensadores al estilo Platón o Chopra, hasta la fina poesía de Fretjman o la suciedad sacrílega de Jorge Molinero:

“Lo recuerdo bien aunque te diga
que no, que son cosas de chicas

Empecé a temblar como la mano
de Joe Cocker sin una copa de whisky

Después balbuceé un yo también
y nos besamos”

En encuadernaciones lujosas o forrado con periódicos viejos, ahí, empolvado o reluciente, en libreros o cartera de uso diario. Con los lentes encima y alguna que otra mancha de café. Presente. Dueño.
Sin libros no sé andarme esta vida, es más, no la quiero así, sólo envuelta en tecnología. Me sigo encerrando en el cuarto a fantasear con Sade, escuchar las olas sobre el Nautilus, destruirme la fe en la humanidad con tanta maldad hacia el prójimo o simplemente flotar, en manos de poetas antiguos, sacros, ruines, torpemente cercanos.
Cuando se empieza el sendero de la lectura, es como un silencioso pacto que no queda registrado en ninguna parte, pero que cumples eternamente, con devoción.

Por el book en su día…Cheers!!!!

(Día Internacional del Libro, 23 de abril pasado)

Canción de las mujeres rotas

Homenaje tardío al 25, contra la violencia, siempre.

Esta ciudad se muere despacio, con las últimas luces del sol la gente comienza a mutar. El aire cambia el olor de los destinos, se confabula con los rostros anónimos de los peces, adopta formas el dolor…

S arita come con los dientes, la lengua, las manos, con todo lo posible, como si fuera la primera vez que come, come la grasa, el pan, los cartílagos, se atraganta y coge un aire, sigue tragando después, y siente que las fuerzas vuelven. El hombre la mira y se imagina el banquete posterior, observa sus senos mugrientos pero redondos, con pezones oscuros, baja la vista y se detiene en el ombligo que se insinúa en el borde de la blusita a jirones, aguarda que termine de masticar y le da a beber de la botella, mientras tira de ella hacia la esquina del pasillo entre los dos solares, a ésa hora desierto, antes de arrodillarse ante la portañuela que se quiere reventar le pregunta con ojitos llenos de esperanza: ¿pero mañana me traerás más comida, verdad?…

O livia se acomoda la mochila sobre el hombro, una mueca de dolor le contrae las comisuras de los labios, se apura a cruzar con el enanito verde alejándose aprisa del edificio, justo a tiempo para agarrar el ómnibus en la puerta, empuja desesperada a los hombres que permanecen como estatuas hasta lograr pasar hacia la izquierda, en el momento que su cartera tropieza con el costado de un jovencito el chico le mira y protesta: Ñó tía!!! ¿Qué tu cargas ahí, erizos??? Ella le ignora y sigue avanzando, cuando logra acomodarse en un rinconcito para el largo viaje, revisa contenta su botín, con estas latas sobrantes del almuerzo de la mesa buffet, sus negritos tienen merienda para una semana…

S onia llora, en medio del reguero, zapatos, ropas sucias, libros, colillas de cigarro, platos. Ahora que todos duermen puede dejar salir la frustración, se mira las manos llenas de nudos y cicatrices antiguas, las uñas roídas, se imagina el violín, el futuro que pudo ser. Suspira. Decide acostarse. Mañana temprano pone orden en la casa.

La noche cubre las heridas, les deja una tregua. Un grito común engrandece siluetas anaranjadas.

Alucinaciones X

(te amo si…como al ser escondido en mis entrañas)

Puede que si, puede que sea el aire un aliado
también puede que no…y tus manos reales
sean lo que buscan mis pieles
todas ésas pieles que claman la orilla

Puede que si, puede que un coral se ilumine
que la noche se distraiga y no llegue
entonces un rincón sobrenatural estalla
y solos, encontramos el camino al placer

Puede que no, que nunca suceda, que se rompa
un tramo de vida humana no es suficiente
cuando se ha visto florecer a los milenios
y se sabe –o se intuye – que Ser es algo superior
a miedos, a cuerpos, a cambios.

Incluso ahora, que respiramos amor
hay un delicioso misterio rodeándonos.

post by duda | | 17

Laberintos de locura

Para Vivian

La virtualidad cubana es escasa y prohibitiva. Del ínfimo porciento que tenemos, acceso a algunas páginas de corte social, léase foros de opinión, otro pequeño número tratamos de hacer llegar a la mayoría un poco de cultura, un poco de conocimiento. Pero como en todo, tenemos que conjugarnos con el poder de los que deciden qué pueden o no, leer los demás.

Un moderador del sitio que visito, me dijo ayer que se podía vivir perfectamente sin poesía (por mi reclamación ante la eliminación de posts de este corte) , y esgrimió su capacidad de hacer poemas en libretas, y aún así, vetar a los que hacen salir del anonimato a autores nacionales y foráneos, es triste palpar cómo la parte ancha del embudo sigue siendo para fomentar el mal gusto, la mediocridad.

Suerte la mía de los amigos que me recomiendan y me proponen, suerte de estar en contacto con poetas que salvan a las nuevas generaciones, suerte de que aún me llamen la pitonisa que provoca a las letras mudas a escribir.

Me dijo, este moderador, que me hiciera un blog, para escribir de lo que quisiera…Vengo al blog, sí, y me traigo a dos mujeres:

Anne Sexton y Alejandra Pizarnik tienen un común denominador: poesía confesional y suicidio.

El recorrido por la obra de ambas produce una sensación de tortura, es como hallarse en poder de la llave que le abre la puerta de ángeles negros a tu imaginación.Te atreves, les dejas entrar, hasta el dolor más intenso, puede convertirse en placer, un extraño tipo de placer que pervierte tus conceptos de paz y de realidad…O que te hacen sentirte más a gusto con tus propios demonios, los que te acompañan silenciosos, sentados en tus neuronas:

Descalza
A.Sexton

Amarme sin mis zapatos
significa amar mis largas y bronceadas piernas
adoradas, buenas como cucharas;
y mis pies, esos dos niños
que salían a jugar desnudos. Intrincados nudos,
mis dedos. No están más juntos
Mejor aún, ver las uñas de mis dedos
todos los diez pasos, raíz por raíz.
Todos vivaces y salvajes, este cerdito
fue al mercado y este cerdito
se quedó. Mis largas y bronceadas piernas como
mis dedos largos y bronceados.
Más arriba, mi amor, la mujer
está invocando sus secretos, pequeñas casas,
pequeñas lenguas que te hablan.

No hay nadie más que nosotros
en este fragmento peninsular.
El mar usa una campana en su ombligo
Y yo soy tu criada descalza toda
la semana. ¿Quieres salami?
No. ¿Prefieres un wiski?
No. Tú en realidad no tomas. Mejor me tomas
a mí. Las gaviotas devoran peces,
que lloran como niños asustados.
El oleaje narcótico, reclama
Yo soy, yo soy, yo soy
toda la noche. Descalza,
subo y bajo por tu espalda.
En la mañana corro recámara a recámara
de la cabaña que juega a la persecución.
Ahora me tomas de los tobillos,
subes por mis piernas,
hasta que llegas a perforar el hambre de mis ansias.

Nombres y figuras
A.Pizarnik

La hermosura de la infancia sombría, la tristeza imperdonable entre muñecas, estatuas, cosas mudas, favorables al doble monólogo entre yo y mi antro lujurioso, el tesoro de los piratas enterrado en mi primera persona del singular.
No se espera otra cosa que música y deja, deja que el sufrimiento que vibra en formas traidoras y demasiado bellas llegue al fondo de los fondos.
Hemos intentado hacernos perdonar lo que no hicimos, las ofensas fantásticas, las culpas fantasmas. Por bruma, por nadie, por sombras, hemos expiado.
Lo que quiero es honorar a la poseedora de mi sombra: la que sustrae de la nada nombres y figuras.

Les invito a la cercanía de la obra de ambas, al torbellino de sus entregas pasionales, con olor a muerte y vicio, asómense a un laberinto del cual no saldrán sin preguntarse hasta qué punto les retratan.
Poesía maldita, en tonos sepias.

post by duda | | 14

Estados de gracia

Alguna que otra vez me han dicho por comentarios incógnitos que le dedico más entradas a mujeres célebres que a hombres en igual condición. No creo que sea tanto así, los hombres son una constante en mi vida, como amigos o como amantes, no sabría vivir sin un cuerpo masculino al lado del mío, así que me disculpan, amigos hombres, si me dedico a escribir más sobre mujeres. No es falta de amor hacia ustedes.

Hoy vengo perdida en los rizos de un argentino alocado, mediático y soberbiamente audaz: Fito Páez.

Le conocí en 1987 rodaba el Festival de Varadero y yo era casi adolescente, sinónimo de rebelde y soñadora. Se sentó a cantar delante del piano con una melena negra y rizada, desordenada, vestimenta surrealista y un zapato negro y otro blanco.
Cautivó al auditorio…

Fito carga una historia personal convulsa, oscura, fue marcado desde muy joven por la tragedia del asesinato de las mujeres de su familia, a las que dedicó un tema amargo y violento “Ciudad de pobres corazones”, con toda la crudeza de su dolor volcado en la letra.

Su paseo por el rock, tras los pasos del maestro Charlie García, la poesía de un piano mágico. Temas antológicos en su voz, que birlan la propiedad intelectual y es su deje argentino quien los hace recordables.
Giros, Mariposas, Cables a tierra, no pertenecer a ningún “ismo”…en eso somos muy parecidos el loco y yo.

A pesar de su desgarbo, de su cara desprovista de encantos, ha conquistado a mujeres únicas del panorama cultural argentino, la más conocida, Cecilia Roth, la musa de una de sus canciones antológicas “Un vestido y un amor”, que arrastra una historia muy simpática, Fito llega un amanecer a casa, borracho a morirse y ella le recoge los bultos, él, desesperado, buscando cómo salvar la relación con la que en ése momento era su musa, agarra un pequeño piano portátil e improvisa…Cecilia le perdona…y nosotros conservamos una de las canciones más bellas del continente.

Esto es una vieja deuda con dos entrañables amigos de foros y vida real: Sherezada y eco. Les dejo la canción a dúo con Gala Evora…una pasada.
Disfruten.

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