Monthly Archives: agosto 2016

Antifaz y cuero

En otra entrada comentaba sobre el erotismo en la literatura. Hice referencia a 50 Sombras de Grey porque las mencionadas obras mezclan erotismo y otro componente algo peculiar: el sadomasoquismo.
Hoy quiero andar ése camino.

A lo largo de la historia, las personas con inclinaciones sadomasoquistas eran mal vistas, si, se atrevían a hablar de sus gustos, el BDSM (bondage, dominación, sumisión, masoquismo) a pesar de haberse puesto de moda gracias a 50, todavía se sigue viendo como algo oscuro, moralmente despreciable y desviado. Sin embargo, es simplemente una forma de sexualidad alternativa, un estilo, donde los roles priman dentro del acto sexual y la fantasía lleva de la mano aspectos quizás más crueles, o menos convencionales.

antifaz3

Estudios psicológicos desde épocas tempranas asocian el sadismo y el masoquismo a perversión y crueldad, a enfermedad mental, sin embargo, no es hasta 1994 con el avance del psicoanálisis, que los practicantes del BDSM pudieron reivindicarse como personas con una afectividad diferente y se ha logrado deslindar estas categorías en dos vertientes, no es lo mismo agredir a personas inocentes desde una postura de enfermedad que practicar BDSM consensuadamente, como un juego, donde ambos participantes están envueltos en el rito por puro placer y con conocimiento de sus pasos.

dominatrix

Para nada es obligatorio entregarse a una relación donde el BDSM esté incluido, es cuestión de gusto y hasta en las parejas más sádicas, llegar a grados elevados de dolor es una decisión, se sigue o no, a petición de la persona que está siendo sometida.
Sorprende la hipocresía social de muchas personas, tanto hombres como mujeres que se expresan con desprecio de este ritual, y luego a hurtadillas consumen películas, libros y hasta acceden a sitios donde puedes ser Dominante o sumiso(a) de un desconocido(a). La naturaleza humana es increíble y retorcida.
Términos, prácticas, costumbres, existe toda una historia accesible para los interesados en conocer del tema, nuevas tendencias y ramificaciones, además, cada cual lo practica hasta los límites que desea, siempre que su consumo le alimente el morbo y le incremente el goce a su sexualidad.
Estudios indican que el 70% de los hombres tienen la fantasía de ser atados por su pareja durante el acto sexual, y que el 80% de las mujeres que se han inclinado a estas prácticas disfrutan más el rol de Dominatrix, quizás, y esto es mera especulación, por el hecho de romper de alguna forma con siglos de machismo acendrado, donde en una relación de sexo la voz cantante y el placer primordial son del dominio masculino.
Lo cierto es que los juegos de roles se abren espacio en la realidad actual, de manera abierta o no, pero como una opción de descubrimiento y revitalización de relaciones de pareja rutinarias, o asumidos como práctica común.

Wind Beneath My Wings…Playas

Este tema musical, que intentaré subir a la entrada, es la carta de presentación de una película de 1988, “Eternamente amigas” o Playas, que fue el título por el que más se le conoció.
La historia que narra es simple, sencilla, humana. Dos chicas se conocen en el verano de 1957 en la playa. Bette Midler y Barbara Hershey encarnan el dúo de amigas, la primera, pone su voz al tema musical. Esta amistad que nace así, perdura a través del tiempo, resiste los golpes de las incomprensiones, de los cambios hormonales, de la fama, el dinero, la muerte, la distancia. Esta última, fue la que me hizo intentar contarles:
Hoy, recibí un mensaje de Marlene, mi amiga, que vive fuera de Cuba hace ya veinte años, decía así:

“Es imposible ver la película Playas aún luego de tantos años sin pensar en ti, te quiero siempre M”

El dolor por la ausencia física de mi amiga me taladró las neuronas y el corazón. Nos conocimos en pre-escolar, ambas veníamos de la casa, del cuidado de nuestras abuelas, a ambas nos pareció la escuela, en ésos primeros días un horror. Luego le fuimos encontrando la magia y nos hicimos cómplices, de juegos, de bailes, de odios hacia otras chicas que nos miraban como bichos raros porque nos gustaba leer y no corríamos en el receso.
Pasó la etapa gloriosa de la primaria y la secundaria y al llegar este punto nos separamos, ella decidió irse al Pre y yo, para no becarme tomé el camino de un Técnico Medio. Empezó una etapa de vernos poco, de contarnos en el tiempo que duraba un viaje en guagua de los respectivos amores, de los proyectos, de las penas. La Universidad empeoró el acercamiento, ella de día, yo de noche, en curso para trabajadores. Pero pasó el tiempo y ya graduadas pudimos retomar nuestra costumbre de preparar un jarro de té y conversar toda la madrugada, de arte, de economía, de música, de novios.
Ella se casó primero, pero su marido lejos de alejarnos se sumó a la amistad. Luego me casé yo…y en un período muy difícil de la realidad cubana Marlene se fue. En el aeropuerto, mientras nos mirábamos con una tristeza que podía cortarse con un cuchillo prometimos que nada iba a quebrar nuestra amistad.
Y han pasado veinte años, tengo un librero que rechina por el peso de libros, revistas, cartas, fotos, posters, postales de cumple, navidad, tengo su voz en el teléfono cuando llega septiembre y trae mi fecha de nacimiento, tengo sus esporádicas visitas, donde su hijo y los míos se tratan como primos y nosotras volvemos a hartarnos lo mismo de chocolate que de galletas de soda, la noche entera, mientras los chicos y los esposos duermen y nosotras escuchamos música, nos reímos de las travesuras de antes, o simplemente, en silencio, respiramos el aire de la misma habitación, con cuán poco se puede ser feliz cuando hay amor verdadero.
Ella es eso en mi vida: El viento debajo de mis alas.

Agua y sexo

El amor desafinado corre, hacia el corto doblez de una caricia que le hurtan, ellos no son bellos, pero saben amarse, cuando están a solas, y se cierran las ventanas del mundo, allí, crean su minuto de hermosura, es un culto a la piel y el deseo, a los vellos erizados y las sonrosadas partes que no se muestran, y que son las que portan la real belleza, en su fuego, en su ofrecimiento, en su lubricidad.
Allí, deja de asustarles su fealdad, su modestia, su gris pastel. Qué suerte un autobús retrasado que los puso en la línea de tiro. Qué suerte tanta lluvia, tanto frío. Qué suerte los apetitos. Qué suerte no ser astros, sólo llamas de velas medio derretidas.
Ingles tintineantes, corazonadas. Un lamido de color que ensarte el gris y lo revuelca en rojos y azules. Y junto a las combinaciones del azar el agua, que recrea las formas y no advierte diferencias. El agua y el sexo, dos humanos. Suficiente para moldear una realidad.

Tornados

Ahora mismo suena en mis bocinas una añeja canción del viejo Sabina.
Creí necesario hacerle un prólogo a esta entrada. Algunos de mis amigos virtuales asocian mis poemas con una persona, con un hecho, con una vivencia personal. No siempre es así, a veces reproduzco sentimientos ajenos, confesiones de amigos, o traigo a la actualidad escenas ya detenidas en el tiempo.
Lo maravilloso de las palabras es que te permiten crear mundos, renovar ilusiones, provocar amor o dolor, placer.
Lo importante es disfrutarlo, sentirse parte, hacerlo suyo, quizás hasta regalárselo a alguien, como una flor ensangrentada o un cuchillo afilado.
Esta entrada me sirve de despedida hasta las postrimerías de agosto. Me voy de vacaciones, espero que los que se han hecho habituales del blog regresen en busca de mis letras, y que los nuevos se animen a pasear por los textos que ya no están en pantalla, que dejen sus opiniones, me encantan los comentarios, todos, los buenos y los malos, es una señal de vida.
Disfruten este poema, tiene algunos años y ningún dolor ya, es un recuerdo. Especialmente se lo regalo a Vivian y Sherezada, porque se han convertido en parte de mi familia, en silencio, sólo con letras, pero siempre ahí.

Quiero hablarte de mi fe en los minutos
del agua de los siglos
del té helado, del fin de mes irracional

Contarte que veo tu silueta recortada en las tardes
que cuando me moja el domingo con tu ausencia
me sacudo de besos la piel
y
corro a buscarte entre líneas escritas
que me hiere la no mirada de tus ojos
que soy estéril a la falsedad

Las salpicaduras del desamor ensucian la fe

Dos menos uno: dos, más uno: dos…

Camina a oscuras, por sus más insignificantes anhelos. La ignora, suele hartarse de amores en los caminos, y llega a casa, hastiado. Pero ella desconoce que es para él un atisbo de tierras donde no hay penumbra, sólo luz, un remanso de certezas. Una voz cierta dentro de las incógnitas. No se encuentra fuera de sus senos. Tiembla cuando no están sus ojos incriminándolo ahí, al final del perfume ajeno.

Entre ambos construyen o no, reciben días de dulzura y noches acres. Armonizan, los destellos de la luz y el calor de la sombra, filtran ofensas y entonan caricias, les da igual, cuando están juntos sobran el cielo y el infierno, ellos lo son. Se perciben sobre los deseos, se buscan en las aves del verano, se saben dos.
Aunque sólo esté uno.

Se intuyen
a veces sin justificación
prisioneros
únicamente importa anclarse a su silueta
en ésos momentos en que respira
el único cuerpo
ella polvo y él estrella
cuando no ven los segundos
yacen, uno en el otro

Sanación

“y así me fuiste despertando, de cada sueño donde estabas…”

De dónde viene la pleamar: de tus pupilas
las aprisiona un místico dragón de flores
cuando en las tardes
fenece un canto de sirenas amantes

Es un capítulo desordenado de fugas
dedos, silencio, éxtasis y convicción
cuando un duende pestañea y tú
multiplicas la savia de las abejas

Puede el mundo confiscarnos la fe
la que acaricia a los sueños y des-tiende las pesadillas
la que nos une en el punto vivo que la sombra no mancha
aún así:

Amo que cubras mi piel de palabras

FAC

Son las siglas de un proyecto que se ha convertido en uno de los puntos más visitados de la Habana nocturna: La Fábrica de Arte Cubano, sita en 11 y 26, el Vedado, pegaditos al túnel de Línea.

fac

La idea de X Alfonso (músico, compositor y director) de reproducir un sitio para fomentar y publicitar el arte cubano deviene visita obligada para habitantes y visitantes de la ciudad.
El lugar, antes de su uso actual, era una abandonada fábrica de ensamblaje de bicicletas, durante los años más oscuros del período especial.
Actualmente, repartida en tres pisos, la Fábrica, como le llaman sus asiduos, promete atracciones desde la puerta, lo primero, pagas la entrada y te entregan una tarjetita blanca, y te explican amablemente que si se te pierde, deberás abonar una cantidad importante de dinero al salir. Ojo, bebe y pierde la cabeza, pero ¡nunca! Pierdas la tarjeta.
Avanzas unos metros y te sumerges en un mundo mágico, tecknicolor, ultra moderno y cambiante. Barras dispuestas en diferentes espacios, música, tarima de actuación, luces, asientos, mesillas, subes, en el segundo piso la atracción principal es una sala de proyecciones, y aparecen los plásticos en escena, es decir, las obras pictóricas, pero también amenizan la escultura, el grabado y otras manifestaciones. El tercer y último piso es más calmado, más íntimo, dedicado únicamente a la exposición de artes.
Una vez que la visitas te enganchas. Y volver es algo que sabes que estará en tus proyectos futuros. No hay mal gusto, mal ambiente o estridencias, X se reafirma como un anfitrión de los mejores para hacerte pasar una noche inolvidable… Yo, suspiro por conocerlo, a X, para ver si me ayuda con el acceso a la zona V.I.P, quizás, algún día.
Mientras, reúnan unos cuantos pesitos y vayan a celebrar un cumple, un aniversario o un nuevo amor, como dice un psicólogo famoso: Yo creo que vale la pena.