
Le pesa el cuerpo como nunca, cual pedazo de plomo. El calor que brota de su interior le asusta, le corroe, sombras danzantes nublan su vista, y se descubre desnuda sin saber cómo, lo último que recuerda es un muchacho que le ofrece un trago y le pide un baile, que se dejó llevar por los brazos masculinos en un increíble dueto de cuerpos y música, que se resistió a sumergirse en sus ojos, pero fue inevitable, era un imán de mil caballos de fuerza, un hechizo maligno, y así estuvieron durante horas, prendidos uno del otro, bailando en las nubes o debajo de un río de lava hirviente.
Se arrastra a duras penas fuera, hacia la luz que más que ver, intuye. Las hierbas y el musgo del suelo se le enredan en el vello del pubis, en las piernas, está húmeda, de sudores y de una viscosa mezcla de pociones de otro tiempo, al fin, con los codos magullados logra salir del agujero, un dolor punzante le arranca un alarido feroz, el centro de su espalda es una hoguera, un huracán, un suplicio de pinchazos, llora desesperada, desorientada en medio de un bosque desconocido, que la mira desde cada rama, desde cada nido, gusanos, zunzunes, ardillas, y presencias desconocidas ven correr finas líneas sangrientas de la chica, ¡ayúdenme! Suplica, ¡ayúdenme! Convulsiona ¡Ayúdenme a morir!
En el último instante unas manos la sostienen , le limpian la cara de cabellos pegados por el sudor, le soplan aliento dentro de la boca, ella, lo mira, son los mismos ojos de anoche, pero ahora, tienen un tinte violeta…el roce de la criatura le alivia la incertidumbre, y en sólo segundos una llovizna de hechizos cae sobre su cuerpo, al tiempo que unas alas brillantes le terminan de brotar.
La transformación está completa, el Hada ríe, bajo otra piel, dentro de otro recipiente, y levanta el vuelo…el bosque perdido vuelve a dormirse, el demonio violáceo emigra, tras su próxima diablura.









Dudu!!!!! Estás muy mágica ultimamente!!
Me ha encantado, de veras, es uno de eso cuentos en los que cuando comienzas a leer ya no puedes sino llegar al final, se devora tan fácilmente.
Mientras leía trataba de imaginarme cual sería la transformación, y mira tu por donde, era un hada.
Duelen las transformaciones eh? Pero que lindo cuando el final es un par de alas y polvos mágicos.
Gracias por este cuento Dudu, me viene muy a tono. La mezcla de historia mágica con erotismo le sienta muy bien. Eres musa una vez mas. 🙂
Si eh? Jijijiji!!! Bueno, si me coge Sir James Mattew Barrie, el autor de Peter Pan y Wendy seguro me manda a quemar en la hoguera, por cambiarle la forma de nacer a un hada, pero bueno, en su caso es un cuento infantil, en el mío uno para adultos…espero que me perdone, donde quiera que ande su espíritu.
!Me gusta ser musa! Me vuelve ingrávida y ligera como una plumita!
Kiss for yú!
Dudú, hay uno nuevo en el gremio:
http://noctis.cubava.cu/
de acá, de mi tierra
Voy a visitarlo…
Dudu, muy bueno. La mezcla de erotismo con lo fantástico y por qué no, lo oscuro es realmente buena y lo es aun más la moraleja. ¨No hay cosas buenas sin sacrificio y sufrimiento¨ Me gusta cómo le buscas el lado positivo a una experiencia algo traumática. 100 sobre 100, Excelente.
Gracias Rag, sobre todo por atender mi solicitud de lectura tan rápido.
Me alegra que te haya gustado.
besis!
ya le estaba imaginando un final tragico y super creepy a la mini historia
impresionante vuelta de hoja
asi que un demonio con deseos de repoblar el bosque?
Buena interpretación del final, eso es lo interesante de los lectores, que aportan su propia idea, lo cual muchas veces enriquece el texto.
Más bien, es un bosque itinerante que le sirve al demonio para crear hadas. Pero, me gusta tu versión.
Bienvenido a este sitio akagami, regresa siempre que lo desees!