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Censurado

La joven con el vestido cortísimo se acomoda sobre el taburete ante la barra. El aire acondicionado del bar no logra disipar del todo la tenue capa de humo de los cigarrillos, algunos legales, otros no tanto en esta parte de la ciudad. Cazadora experta estudia con disimulo a los presentes, potenciales usuarios de su noche.
Ligeramente abre las piernas blanquísimas, para buscar equilibrio en el asiento, el gesto hace que la saya suba un poco más y muestre la morbidez juvenil de sus muslos, anchos, envueltos en una fina malla transparente. Suficiente ademán. Un hombre se le acerca y con la mirada ordena al mesero que ponga una copa nevada delante de las manos de la chica, que le mira, retadora, mientras su lengua humedece despacio los labios entreabiertos. Cual navajas los ojos masculinos se adentran en el escote, descienden por el fino pliegue de los senos apenas sostenidos por la lycra suave, se detiene en la cintura, para luego regodearse en la amplitud de las caderas, herencia de antepasados en mezcla divina de blancos y negros, talismán de deseos oscuros, al borde de la explosión.
Ella disfruta la exploración visual, la sigue con ojos escrutadores, con las manos recorre su epidermis al mismo tiempo que las pupilas masculinas, marca los pezones encabritados, el abdomen liso…Llega al centro de su cuerpo y, sin dejar de mirarlo, con la complicidad semi oscura del sitio, introduce los dedos en su vagina, despacito, masajea sin prisa su rosados labios, su clítoris duro, el hombre jadea hambriento, desbocado, caliente, a duras penas guarda la compostura y la deja hacer, sólo el creciente bulto en su pantalón y la dilatación de sus iris muestran su estado.
La chica se masturba ansiosa, experta, analiza las reacciones que provoca, mide los decibeles del deseo varonil; cuando el sudor comienza a perlar la frente del hombre, saca los dedos húmedos y mientras se muerde los labios, los pone cerca de la nariz de su víctima, y luego dentro de su boca, él lame jadeante el sabor a hembra en celo, el salado elíxir que le llevaría a someterse al capricho más loco.
Se pone de pie y deja un billete sobre la madera, agarra el brazo de la mujer y la impulsa a seguirlo hacia la puerta de salida. Se pierden en las sombras callejeras.

El camarero recoge las copas y el dinero, sutilmente le guiña un ojo a una silueta en la oscuridad del fondo…una muchacha con un diminuto short aparece por el pasillo, ocupa una silla en una de las mesas cercanas al bar, y enciende un cigarrillo…

17 Responses

  1. vivian dice:

    …y en ese mismo bar hay una sombra agazapada en la esquina, de cabellos rubios y mirada tierna, parecería perdida en aquel lugar si de pronto no vemos una mano que le acerca a la boca entreabierta una turgencia palpitante, y aunque sigue a la sombra ya su mirada tiene matices que fulguran y la delatan.

    • duda dice:

      Jajajajaj qué manera tan diplomática de llamarme p….!!!!

      Eres un sol!!!! Jajajajajaj!!!

      • vivian dice:

        Mira que lo dijiste tú, yo simplemente hice un comentario lírico a tu entrada. La verdad es que en algún momento todas las mujeres hemos deseado estar en una barra -imagino que la influencia occidental y el cine- yo adoro las barras, ! Tengo una historia de barras y cantinas también!. Aunque de hecho, personalmente no te veo como una P…si acaso una pequeñita, pero sí que eres una gran FOX, ehhh….!te quiero baby!

  2. sherezada dice:

    Ayer leí esto pero ya no pude comentarte Dudu, una nube de humo me levantó cual mosquito 😉
    ¿Sabes que me imaginé la escena en el bar de un hotel en el que estuve una vez? En Camagüey, un escenario perfecto para tu relato.
    Yo creo que hay mas de una mirada agazapadas entre las sombras Dudú jajaajajaja
    Y no te precupes… las p… tienen poder 😉
    De más está decir que me encantó la forma en que lo cuentas, los detalles, la libertad con que dices, el tema. Es un poco surrealista la forma en que se expone esta chica de tu historia, pero las has dotado de un erotismo espectacular. El desenlace estuvo genial. Excelente tu pedacito también, eh Vivi 🙂

    • duda dice:

      Gracias, me gusta escribir sobre erotismo pero nunca me atrevo a dejarlo a ojos vista, es un tema incomprendido y maltratado, más aún en esta cuerda, de una mujer que es prostituta por ¿qué? las razones llenarían unas cuantas páginas, lo importante creo yo, es lograr el morbo sin procacidades…me alegro mucho que te haya gustado.

    • dcruz dice:

      @Sherezada: ¿las P…. tienen poder?

  3. vivian dice:

    Las pulgas tienen el poder de enojar a los perros, y a los dueños de ellos. Las palabras tienen todo el poder inimaginable. Dud ha escrito su historia y todas nos hemos visto envueltas en el humo del cigarro y el ambiente del lugar. Eres buena Dud, Shere…me imagino que hayas acabado con la barra entera.

    • duda dice:

      La imaginación es como la traducción de los deseos, a veces, ¿qué seríamos las mujeres sin una cuota adicional de erotismo, seducción, perversidad morbosa? Eso es lo que nos hace deliciosas …faltan hombres que opinen, ojalá alguno se anime…

      • Ragnar dice:

        Para mí la mujer con una no, con varias cuotas de erotismo, seducción y perversidad morbosa sería mi mujer ideal. Pero Duda tu eres PLAN JABA jajajajajajaja.

        • duda dice:

          Vale! Te lo voy a recordar el día que me dedique a la profesión y necesite clientes! Jajajajaj!
          Gracias amigo, me alegro mucho de que te haya gustado mi cuento.
          Un grandísimo beso!

          • duda dice:

            Rag, modifiqué mi comentario y el tuyo…me censuraron uno en el blog de Viv porque usé una palabra inapropiada, así que puse un sinónimo más…leíble…aunque sigo prefiriendo el original, pero, qué se le va a hacer…

  4. Ragnar dice:

    Solo puedo decir ¨GENIAL¨ La forma en que le das vida a esta historia sin llegar a ser obscena. Cargadísima de erotismo, morbo y quién sabe a lo mejor hasta fantasía…. jajajaja.
    No creo que seas P… pero si que te falta poquito jajajajaja. Y de cruz, no solo las P…, las mujeres en general tienen muchísimo poder.
    Soy tu fan!!!!!!!!!

    • dcruz dice:

      @Ragnar: bueno, te diría que “nosotros otorgamos poder” a las cosas.. las cosas en si mismas no lo tienen, ya sean las putas, o las mujeres, o cualquier cosa 😉 ahora, ¿De quien eres fan? asumo que de Duda no?

  5. vivian dice:

    Dud, te he dedicado una entrada, espero que algún día seamos protagonistas en una barra, aunque seamos un par de ancianas intentando recordar que hacemos ahí.

    • duda dice:

      Verdad que sólo tú para la respuesta más sui-géneris…¿te imaginas? Sentadas en la barra cuidando que no se nos caigan las dentaduras postizas dentro de las copas de daiquirí? Digo, si podemos sentarnos en los taburetes sin caernos…

  6. sherezada dice:

    “Par de viejas en un bar” suena a título de canción de Sabina jajaajaj
    Vivi, el gusto por la barra del bar no es exclusivamente tuyo, otras también sentimos el imán, aunque yo no acabo, para eso estan la Dudu y tu jajajaajajaj
    Dcruz, claro que ellas tienen poder. ojo: no el poder, sino un tipo de poder, el suyo propio. Lee el comentario de Ragnar y verás lo que te digo. O fíjate en el relato simplemente, ahí se ve claramente el poderío de la p… No es algo que le otorgue nadie, es algo que llevan consigo, que se hace latente en su haber.
    Y si Ragnar, aclara de quien eres fan, que ya parecía que de Dcruz jaajajaajaj 😉

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