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Dulce María Loynaz, el anonimato por nombre

Esta entrada está dedicada especialmente a Vivian, que sin saber, anticipó el trabajo que ahora les pongo a consideración.

 

                                                      dulcema


“Yo no digo el nombre, pero está en cada estrella que abre, en cada rosa que muere.
Yo no digo el nombre, pero lo dice la alondra en su primer saludo al alba y el ruiseñor al despedirse de la noche.
No lo digo, pero, si lo dijera, temblor de ruiseñores habría en mi pecho, sabor de luceros en mi boca y rosas nuevas en el mundo.
No lo digo, pero no hay para mí, en este mundo nuestro, alegría, dulzura, deseo, esperanza, pena que no lleve ese nombre, no hay para mí cosa digna de ser llamada, que no se llame de esa manera.
Y nada llamo, y nada digo, y nada responde al nombre que no se pronuncia, que no pasa de mis labios, como no pasa la inmensidad del mar del hilo de arena que le ciñe la playa…”

Encabeza esta entrada el poema LXVI de, a mi juicio, una de las poetisas más prolíficas de nuestro país, Dulce María Loynaz y Muñoz (1902-1997) sin embargo, no es hasta el año 1992 cuando es galardonada con el Premio Cervantes de literatura en lengua castellana que comienza a ser difundida su obra.
Vasto recorrido por la poesía y la prosa realizó esta mujer, proveniente de una familia con tradición mambisa, donde la educación que recibió en sus primeros años, estuvo a cargo de preceptores en el hogar, lo cual no impidió que se matriculara en la carrera de Derecho en la Universidad de la Habana.
El tránsito por su obra se convierte en un descubrimiento de fuerzas combinadas entre lo sobrenatural y las más elementales necesidades de afecto de los humanos, mujer sensible y delicada, al menos en la superficie, hace entregas tocadas por el lirismo más elegante que se pueda imaginar:

“El mar es un jardín azul de flores de cristal; pero la playa es siempre para morir. Mi playa de morir tú eres… Son tus ojos que me cercan, que me rompen la ola. Y con el mar en los brazos y el horizonte abierto, he de morir en ti, playa gris de tus ojos, fortaleza de un grano y otro grano, muralla de musgo, escudo de vientos”

Desgraciadamente, aún su obra no aparece en los volúmenes escolares donde se estudia la Literatura, y creo que es necesario que esto se revierta, los cubanos necesitan conocer la obra de Dulce María, su legado literario, su ímpetu y su derroche de creatividad.
Obras como “Bestiarium”, “Jardín”, “Poemas sin nombre”, “Fe de vida” y otros, marcan un período de oro en las letras cubanas, de la mano de una mujer que supo volcar en versos sus más íntimos dolores, sus más excelsas pasiones.
Mi recomendación, los interesados pueden acercarse a la casona del Vedado, hoy Centro Cultural Dulce Ma Loynaz, y atrapar algo del espíritu de esta mujer, que ronda los jardines, los salones, que crepita en el silencio de los muros, como si su voz, cercana y tibia susurrara:

Tiempo
El beso que no te di
se me ha vuelto estrella dentro…
¡Quién lo pudiera tornar
—y en tu boca…—otra vez beso!
Quién pudiera como el río
ser fugitivo y eterno:
Partir, llegar, pasar siempre
y ser siempre el río fresco…
Es tarde para la rosa.
Es pronto para el invierno.
Mi hora no está en el reloj…
¡Me quedé fuera del tiempo!…
Tarde, pronto, ayer perdido…
mañana inlogrado, incierto
hoy… ¡Medidas que no pueden
fijar, sujetar un beso!…
Un kilómetro de luz,
un gramo de pensamiento…
(De noche el reloj que late
es el corazón del tiempo…)
Voy a medirme el amor
con una cinta de acero:
Una punta en la montaña
La otra… ¡clávala en el viento!

7 Responses

  1. huxley dice:

    Me recordaste con Dulce, a los poetas sufís Rumi, IV, Ghazal 1949 y Nezami, El Tesoro de los poetas.

    La poesía no es sino
    un manto de lana;
    que cubre al que en él
    está escondido;
    O es un ángel que te cubre de luz,
    o un diablo que te deja desnudo.

    *

    La poesía, ese velo del misterio,
    no es sino una sombra
    del velo de la profecía.
    Entre las hileras de los Amigos,
    los profetas ocupan la primera fila,
    y luego están los poetas.
    En su visión ambos,
    poetas y profetas,
    son confidentes del Amigo.
    Estos dos son
    el corazón y la médula,
    el resto de los hombres
    no son sino piel y corteza.

    • duda dice:

      Estos poemas que pones, más que como un comentario, merecen una entrada.
      ¿Cómo puede vivir la mitad del mundo sin poesía? De veras, no lo entiendo.
      Saludos

      By the way, me quejé con WP por la suspensión de tu blog…¿tienes alguna noticia?

  2. huxley dice:

    Ya yo no espero muchas “noticias del lejano oriente, o del este, del sur…”, a veces uno tiene que tener la suficiente paciencia para dejar correr a los que corren más lento que uno, para que, se hagan la ilusión que te llevan alguna ventaja.

    Hoy, no me interesa Cubava, Cubadebate, ni Cubasi, ni Diario de Cuba, ni Cubenet; de verdad. Me quedo con (mi): Un kilómetro de luz, un gramo de pensamiento…clavado en el viento.

    Al final del día, el censor piensa que sale victorioso, cuando es él que pierde el sentido de la diversidad.

    • duda dice:

      Ay Huxley, es tan triste ver cómo se alimenta una imagen que es una mentira..apertura, diversidad, libertad…es como los ismos..
      Pero yo no pierdo la esperanza de que lo repongan, la otra vez lo hicieron.

      Ven acá, el Mandy de el foro Android…¿eres tú?

  3. vivian dice:

    Gracias Dud, por dedicarme tu entrada, Dulce María me duele en el pecho como sí ella y yo tuvieramos algún tipo de parentesco y no lo digo por cursilería barata, lo digo porque sus versos me atraviesan el alma, sus poemas sin nombre, les ponen palabras a mis venturas y desventuras. Bien por tu homenaje, bien por ella que supo hacer de la ternura un arte.

  4. Poesía dice:

    Hola duda acá estoy y quiero comentarte esta entrada. Me gusta esta poeta de las nuestras, tan dulce y apasionada, déjame regalarte una poesía de ella que perfume la entrada. Creo que merece nuestro reconocimiento, que a nivel internacional lo tiene igual que otro poeta como Buesa que son tratados tan mal por la crítica del país, cuando en el mundo son archiconocidos, de veras es incomprensible que le pongan un rango a la poesía, por más que sea sobre el amor, no por eso se hace más superficial o no y no la hayan dedicado a la política. Regreso otro día

    YO TE FUI DESNUDANDO…
    Poeta: Dulce María Loynaz

    Yo te fui desnudando de ti mismo,
    de los “tús” superpuestos que la vida
    te había ceñido…
    Te arranqué la corteza-entera y dura-
    que se creía fruta, que tenía
    la forma de la fruta.
    Y ante el asombro vago de tus ojos
    surgiste con tus ojos aun velados
    de tinieblas y asombros…
    Surgiste de ti mismo; de tu misma
    sombra fecunda-intacto y desgarrado
    en alma viva…-

    • duda dice:

      Agradezco muchísimo tu visita, por dos motivos, regalarnos un poema de nuestra Loynaz, y añadir que coincido plenamente con tu criterio y dos, decirte que me parece genial el trabajo que haces en Casa de Poesía, para nada debe ser fácil llevar un espacio que tiene tantos usuarios.
      Eres bienvenida cada vez que lo desees y ten por seguro que cuentas ya con una adepta a tu rinconcito poético.

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