Monthly Archives: febrero 2016

Tres

1

Soy mujer malvada

que quiero a mis senos anudarte

y tú eres humo

eres agua

eres sólo el susurro de un ángel

vagando en mis sueños

2

Espera, no alces el vuelo aún

déjame cerrar los miedos y guardar la nostalgia

colorear los círculos y despeinar el cabello

volcar al tragante la ira y la envidia

ya estamos listos, mis lunares y yo

3

Crucifijo oxidado, pretexto insulso

tapices rasgados por una estrofa azabache

tu cuerpo mientras tanto se transforma

en poeta, cowboy o príncipe

en cerradura del tiempo

 

 

Pérdidas

Le tengo un especial cariño a éste poema, fruto de mis raros conflictos existenciales.

En su momento, provocó algún revuelo en un foro ya extinto, adónde íbamos a postear y hablar un grupo de amigos, que reclutados por una excelente escritora, formamos un club de Literatura. Algunos permanecen por la web, en blogs u otras páginas, de otros, no he vuelto a saber.

Para Wilfredo, Vivian, Daydí, Álvaro, Léster, Armando…porque no voy a olvidar lo que hicimos juntos nunca.

Pérdidas

En los límites sólo sal y sangre

en los ojos pecados y alguna que otra brizna ausente

en el alma clavadas las tristezas de una hechicera

engañada por un poeta

amantes y desgraciados

los entuertos desenredados y simples, al gran final vienen lisos, ligeros

 

En las preguntas la reiteración del por qué, el a dónde, el desde cuándo

el por qué caemos en los diluvios y abordamos las angustias

el a dónde sin rumbo, de los intentos desesperados, de la catártica sonrisa

el desde cuando y hacia nunca, el sin retorno y la no presencia

 

En la oscuridad, cuando tu mano caliente me toca y propone un viaje

hasta los vellos erectos de una imagen saboreada

en el destiempo de los sueños vacíos y en la sin razón de un lamento

ahí, guardando la soledad de los olvidados…

 

Espiral

¿Dudas?

Siempre un paso hacia la certeza de algo.

¿Certeza?

Una conclusión que rompe ilusiones, o que las eleva.

¿Ilusiones?

Como estoy hoy creo que son mentiras que alimentan la tristeza.

¿Tristeza? O decepción… o desencanto…

¿Cuál escoger? Divago, alucino, floto

!Vamos! Se desespera mi interlocutor impaciente. !Cuenta el resto de la historia!

La historia es tan simple, tan clásica, tan aberrante por lo humana.

Es la de una mujer cualquiera, que tenía esperanzas. Era también, un hombre cualquiera, y se dejó arrastrar.

Se juntaron un día y comenzaron un viaje raro, diverso, adictivo. Se creyeron los dueños del mundo, o uno del otro. Es tan fácil engañarse, complacerse, justificar…

Perdieron la identidad, reiniciaron rituales, fueron semillas y galaxias, vinos y fresas, turbación y éxtasis, dolores, pasión, extremos. Pero terminaron aburriéndose, y envejecieron. Olvidaron.

Hoy recorren un sinfin de caminos en incesante búsqueda, aguardan la brecha necesaria para re-encarnar en otro tiempo.

Y volver al ciclo de descubrirse.

¿Sólo eso?

Sólo eso. Y la historia que no termina, y la herida que aún sangra.

La silenciosa espera.

La ciudad sin luces

Disfruto mucho caminar por la ciudad, a pesar de los descoloridos tonos de las casas, en los barrios sin glamour, en los parques vecinales, con bancos semi-derruidos por el tiempo y el uso.

Soy, casi una sonámbula transparencia que atestigua el milagro de una sonrisa hurtada, de un intercambio de miradas al cruzar los sentidos de un paseo, es entonces que aparecen ante mis ojos, letras:

Huele a otoños sin fantasmas

a siglos tatuados por la despedida

no hay señales de sol

ni futuros

sólo, un devenir parpadeante de años

que entrelazan a la historia y los desquites

El mar en tanto, se desborda, en montones grisáceos de dolor

tú remas un cuadro viejo

yo extraño la paz de unos días sin miedo

juntos…cansados…ausentes

 

¿Acaso sé, quién soy?

colibrí3pppp

 

Quiero abrir un camino casi mágico, o ancestral, donde los que se atrevan a quedarse unos minutos, puedan sentir cómo  son acariciados por las palabras que pretendo regalarles, desde mi alma.

Podrán hallar poesía, prosa, alguna pincelada de humor o tristeza, pero, con la seguridad de que van a salir pletóricos de ternura, menos deprimidos, más dispuestos a caerse en un sueño, o a perseguir una ilusión…

Abran la puerta…