Blade Runner, again…

Ridley Scott marcó un hito en el género de CF. Adelantarse tres décadas a la manera de hacer películas futuristas es algo épico, recuerdo cómo los amantes del género íbamos al cine una y otra vez tras las imágenes oscuras que nos subyugaban, replicantes, humanos, perdición, falta de esperanza, lluvia, noche, una realidad posible que de la mano del celuloide nos deslumbró. No por gusto el Blade Runner del 82´ es un clásico.

Este año un director se atreve a volver sobre el tema, desprendiéndose de las ataduras que supone el re-make, que no es tal, porque la versión 2049 que tenemos enfrente no peca de copiar a Scott, si acaso, respeta la historia original y nos muestra una continuación de lo que pudo ser, un ¿epílogo? Para Deckard o un ¿futuro? En manos de una interpretación nueva de la vida por venir.

Denis Villeneuve (Québec, 1967) me enamoró en 2016 con una cinta genial: “The Arrival”, en la misma cuerda del futurismo, una película excelente, que apuesta por un cine reflexivo pero capaz de atraparte en sus redes de la misma forma que podría hacerlo el suspenso mejor elaborado. Una visión de lo que podría ser el encuentro con una civilización extraterrestre que haga cambiar nuestra concepción del tiempo. Así que me lancé a la aventura de Blade Runner 2049 con el ánimo de ser sorprendida, con la pasión del encuentro con ése amante que de pronto reaparece en tu vida.

El filme tiene indiscutibles méritos, volvemos a sumirnos en una realidad distópica, replicantes modernizados pero igualmente sometidos, rafagazos de rebeldía, ciudades sórdidas, deshumanización, ausencia. El ambiente que recrea Villeneuve deslumbra por la monumentalidad de los escenarios, pero la lentitud de las escenas le pasa factura al interés del espectador, cuando haces un paralelo con The Arrival, sacas la conclusión que puede ser el estilo narrativo de este director, pero lo que en el tema del contacto extraterrestre es funcional, aquí se convierte en una tortura psicológica por avanzar en la historia.

No obstante, llegas al final satisfecho. Recuerdo, en el Blade 82, aquélla escena donde el replicante Roy Batly (el maravilloso Rutger Hauer), momentos antes de morir, recita las líneas que han quedado para la historia como un símbolo:

“Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo… como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir.”

El final de Blade 2049 te sorprende. Inicia una melodía de ¿esperanza? ¿cambio? ¿razones para pensar que no nos espera un futuro tan espeluznante?

No lo sé. Sólo puedo recomendar su disfrute, y esperar que antes de treinta años más, podamos asistir a la continuación de la saga.

Ciertas verdades sobran

Aquí el amor
se vive simplemente
no se halla cautivo
en la trampa de un concepto

Sí, era el pintor del aire, cuando sus trazos anidaban, como por casualidad, en un rostro, se podían contar las líneas en las que brilla el amor o la duda. Cuántas veces se ha escrito sobre esta, la duda, con o sin razón, a veces es, incluso, pretexto para invocar o desquitarse. ¿O sobre el amor? Ese vapuleado que todos desdeñan y buscan.

Pero empecé hablando del pintor. Trabajaba días y noches sin descanso, volteaba a la derecha, o al revés, se agachaba, volvía a elevarse, en medio de aquel caos figurativo la imaginación podía darle forma a un carrusel, un elefante, un castillo o una libélula. Algunos sólo reían y pasaban de largo. Él, lo notaba, sonreía para sus adentros y continuaba la labor impuesta por los dioses, por el azar…o sencillamente por su locura.

En los días de lluvia sus trazos cobraban un significado diferente, eran una maraña húmeda que te sacudía los sentidos, un tirón en las fantasías más sutiles.

Un día desapareció, igual que había llegado, nadie preguntó nada, nadie vió nada.

Y se hizo asfixiante la realidad .

Friendship

A Viv, RP y ACC

La amistad tiene matices. Es incalculable un hombro, una compañía en éstos días en que la tierra es un sitio inhóspito. Hay un amigo para ocasiones, otros amigos para confesiones. Y hay amigos eternos.
En estos días de desastres camino un paseo imaginario por capitales del mundo, llevo a una amiga conmigo. Ella a su vez invita a un fantasma real ¿irreal? que la fascina. Tenemos deshechas muchas cosas, pero conservamos intacta la Fe, la Esperanza, la Compasión, y la costumbre renovada de sernos fieles aún desde el silencio que impone la distancia.
Este octubre arranca gris, para mi felicidad, es octubre una antesala de presagios favorables para renovar sueños y aspiraciones es mes además de cumpleaños para personas que amo, algunas las puedo besar, otras, están muy lejos.

Un minúsculo regalo a mis amigos:

With love,

Duda

Valar morghulis

Una de las aristas más interesantes de la saga Game of Thrones para mí, es la utilización de dialectos dentro de la gran maraña de idiosincracia y costumbres que conforma el mundo creado por Martin. Sin embargo, en las obras literarias son sólo palabras las que dan un indicio de estas lenguas.

El Dothraki primero y luego el Alto Valirio y sus ramas son catalogados como lenguas ficcionales, utilizadas para recrear el efecto de ésa diversidad de culturas que la serie prepondera. Pero detrás de las frases más conocidas, existe todo un andamiaje linguistico, creado por un joven filólogo David J Peterson, para el montaje televisivo de Canción de hielo y fuego.

Es fascinante el trabajo detrás de un diálogo en una de estas lenguas en las escenas con personajes dothrakis, en los encuentros de Missandei y Gusano Gris, o cuando Daenerys liberaba esclavos en las ciudades, porque la construcción del lenguaje, para que sea convincente, tiene que estructurarse a partir de todos los elementos semánticos que componen cualquier lengua, así en el caso del Dothraki, Peterson publicó, además de un CD, una guía de 128 páginas.

Pero no fueron los Tronos su primera incursión en este campo, antes trabajó en la creación del casthitan para la serie Defiance, y también en Los 100.
A Peterson le apasiona la creación linguística, en una entrevista que leí recientemente plantea:

“Hay exactamente tanto valor en la creación de un nuevo idioma como hay en la creación de una nueva historia de ficción”, explicó Peterson. “Si no ves ningún valor en algo como As I Lay Dying o To the Lighthouse, entonces probablemente no pueda convencerte de que hay valor en la creación de un nuevo idioma. De lo contrario, ambos son obras de arte, y no tienen ningún valor, sino lo que el valuador le da, o el usuario / experiencia saca de ella.

“Para algunos, eso no tendrá valor”, dijo. “Para otros, el valor es tremendo, ya que el lenguaje creado no sólo se puede apreciar por lo que es, sino que también puede utilizarse para generar arte nuevo, usando palabras que son únicas en algún contexto ficticio, o tienen un valor personal inmenso para el creador. Es un poco como escribir una canción en un instrumento que el escritor creó. “

La musicalidad intrínseca a cada idioma, su fuerza o belleza, le imprimen un sello distintivo, así es que nos enamora la guturalidad del alemán o la cadencia del francés, por desgracia nos tocó vivir en una época en que lenguas como el latín o el quinigua ya están extintos, una época en que el inglés domina el mundo comercial y el castellano sufre modificaciones que lo cercenan y le roban su gran variedad fonética. La comunicación es uno de los elementos del desarrollo de la humanidad que debe cuidarse como un tesoro.

Es por ello que resulta interesante la labor de personas que idean y desarrollan este tipo de lenguas, que si bien sólo cumplen el rol de soportar los mundos mágicos de la pantalla, no dejan de ser, si se quiere, un instrumento más de la comunicación entre personas de distintas lenguas maternas si se asume su estudio con la intención de aprender.

Pies descalzos por la Luna

Hay nostalgias en su barriga, sueños y poemas,
Un amante por cielo, una mujer que aguarda o el universo de los insomnios.
Se deshace y reproduce, ¿quién es el mago que la transforma?

En su pálida luz naufraga un puñal, se rompe un beso,
Conspira en la ciudad con los amores furtivos y mengua la rutina. Su luz helada calienta cicatrices, anestesia el dolor.

Espejo nocturno, que arrulla las fantasías

The Circle

Siempre que decido hacer una propuesta cinematográfica reviso las páginas de crítica para saber si la opinión de los que cobran por desmenuzar un filme coincide con la mía o no, pura manía, por lo general ya he visto la peli cuando leo las reseñas.

The Circle (El Círculo) es un estreno de 2017, protagonizado por Emma Watson y Tom Hanks, su argumento está basado en la novela escrita por Dave Eggers, del mismo nombre, que confiesa haberla escrito por consejo de su esposa, profesora de un instituto y preocupada (como millones de padres diría yo) por el abuso de las redes por parte de los jóvenes.

Mae Holland es una joven gris, proviene de una familia por debajo de todos los índices que la puedan convertir en una exitosa ejecutiva, trabaja a tiempo en sitios mal remunerados. Su amiga Annie logra conseguirle una entrevista en la compañía tecnológica donde trabaja, una suerte de imperio donde todo es perfecto. Poco a poco va entrenándose en las exigencias del nuevo trabajo y descubriendo sus propias potencialidades, una noche es rescatada en el mar gracias a uno de los inventos de la compañía y Eamon Bailey (Tom Hanks) la anima a participar en un experimento, que destroza los límites de la privacidad.

Casi todos los artículos acerca del filme detienen sus argumentos para denigrarla en que ya resulta atrasada por la aparición de mejoras en la red que pulverizan lo innovador de las propuestas que plantea, y pocos dedican tiempo a analizar lo peligroso que resulta el vicio desenfrenado de las nuevas generaciones a estar colgados todo el tiempo de la tecnología, no hay beso, fiesta, logro o cambio que los chicos actuales no quieran mostrar en las redes sociales, como si su felicidad estuviera condicionada por los pulgares en alto de los miles que las visitamos.

Emma Watson no demuestra nada magnífico actoralmente, al contrario del señor Hanks, que como siempre devuelve un papel brillante, pero no creo que eso sea lo importante en El Círculo, sino la línea argumental que nos lleva de la admiración a la reflexión, de sentirnos fascinados por cuán adelantada puede estar la tecnología al agobio que podría representar ser vistos hasta en nuestros momentos más íntimos. ¿Cuánto daño puede causar el inocente afán de la conectividad, de estar todo el tiempo y todos en contacto? ¿Dónde queda la necesidad de tener intimidad, el respeto a la misma?

Creo que es importante verla, y hacernos estas reflexiones.

Reiterando el Calendario

Para Ernesto, siempre…

Brota septiembre y dejo mi piel humana para ser polvo de noches interminables, ante el fuego de unos ojos intocables. Con la música y los días en que me duelen las caderas, porque alumbré vida en este mes de aguas, una se siente pues poderosa. Y amada. Septiembre es el epicentro de un mundo donde poco importa el dinero o la moda. Es para vivirlo a bocanadas, para devorarlo con el hambre del temor a que sea el último.

¿Quién ajusta los sueños a ése músculo en rojo que late?
¿Qué hace cambiar el color de las hojas reales y las imaginadas?
¿Cuánto nos espera de torpeza o lirismo?
¿Quién nos hace recuperar la fe en que puede aparecerse en nuestra madrugada algo que nos haga mutar?

Que crezcan alas, flores, que seas el suelo de los tiernos pasos, que ampares u olvides, que te vomites de felicidad o te atragantes de angustia, la culpa es del mes donde confluyen los misterios del azar.

Heroínas animadas

Dentro de las últimas producciones de Disney se refleja una tendencia a cambiar el rol de la heroína en sus historias, han quedado atrás las princesas habituales para ensalzar la imagen de otras chicas, menos de salón, más aventureras:

Brave (2012): Mérida es la heredera de una dinastía escocesa, pero se niega rotundamente a aceptar la tradición que la manipula como un objeto en manos varoniles, sale a crearse su propio destino y provoca una situación inesperada, que tendrá que resolver para salvar a su madre.

Frozen (2013): Dos hermanas son separadas porque una de ellas posee un don que no sabe controlar, Elsa es la mayor y tiene que sentarse en el trono real a pesar de sus miedos, su inexperiencia la hace destruir el equilibrio de su tierra y se interna en un mundo congelado para huir de su error, el amor de Anna la rescata de su abismo.

Moana (Vaiana): Película de 2016,su argumento se basa en la travesía que emprende la joven princesa de una tribu para rescatar una isla mágica, especie de madre natura bellísima, a la que le han robado su corazón.

En las tres historias se reconoce un afán por defender y fomentar el amor a la naturaleza, el respeto a las costumbres nativas de las regiones en que está ambientado el argumento y lo fundamental, los dibujantes desechan la imagen de la muchacha edulcorada y fina para echar mano de chicas comunes, despeinadas, salvajes y alejadas del protocolo.

Un hombre de espaldas al mar

En verano las vacaciones te llevan de paseo a múltiples lugares, huyendo del implacable sol nos refugiamos en un palacete criollo de enormes espacios frescos y silenciosos, escaleras arriba, los chicos descubren una sala, dentro de la edificación, que está cerrada herméticamente, no obstante, unos ligeros toques en la puerta bastaron para que la celadora nos diera paso al interior, allí, se conservan las banderas que han acompañado diferentes momentos de la historia cubana, documentos interesantes, piezas personales de próceres y héroes. Un pliego de papel casi en ruinas llama la atención de mi hija que no puede controlar la emoción y me grita, llevándose un regaño, para que me acerque a mirar lo que ella ha descubierto.

En mi familia siempre se le ha dado una importancia grande al estudio y conocimiento de la historia nacional. Más allá de creencias políticas, y dejando claro que política y patriotismo no son ni siquiera sinónimos, conocer de cerca la vida y los hechos que forman la identidad de tu país forma parte del fomento de los valores elementales que debe llevar consigo cada ser humano en la vida, al menos ése es mi criterio.


“No estamos de acuerdo con lo pactado en el Zanjón; no creemos que las condiciones allí estipuladas justifiquen la rendición después del rudo batallar por una idea durante diez años y deseo evitarle la molestia de que continúe sus explicaciones porque aquí no se aceptan”

()”Entonces, no nos entendemos?”- dijo Martínez-Campos-

“No, no nos entendemos.”

El documento que tenemos delante narra los hechos ocurridos el 15 de marzo de 1878.
La frase ha pasado a formar parte de la memoria rebelde de los cubanos, es una declaración de intenciones, una forma de plantar cara a los intentos ajenos de intromisión en asuntos privados, es la corajuda (léase la verdadera intención) respuesta de un hombre valiente, inteligente, con pocos recursos bélicos pero con sobrado valor para no rendirse, aún, con el panorama en contra.

Antonio Maceo Grajales cae físicamente el 7 de diciembre de 1896, quedaba detrás una vida para Cuba, hay dos sitios que todos los nativos debían visitar : el Mausoleo del Cacahual y el Parque Maceo en Centro Habana, o por lo menos acercarse mediante la lectura a la vida de este hombre impresionante.

post by duda | | 2

go away

¡Vete de mí! Canta el Bola desde los rincones, rompiendo con su voz mágica el hechizo de mi pesadumbre, ésa que amenaza con aplastarme.
Barre entonces los recuerdos de tu risa escandalosa, de tus ojos rabiosamente verdes, de la habilidad de tus dedos con mi sostén y de las ganas de saborear de nuevo tu café.

¡Vete de mí! Y es un conjuro contra el dolor lacerante que quiebra mi alma, aún hoy, luego de siglos sin tu presencia. Un bálsamo para resignarme a no encontrarte en cada mueble, en cada noche, en todos mis futuros posibles, en todos mis pasados.

Optimization WordPress Plugins & Solutions by W3 EDGE