post by duda | | 4

De Book, cumples

Ese curioso montón de verbos, adjetivos y pronombres (encumbrado o simple, según el gusto) que sin embargo enamora y nutre, y hace partos imaginarios de amor, de conciencia, de hambres.
A muchos puedo mencionar, desde pensadores al estilo Platón o Chopra, hasta la fina poesía de Fretjman o la suciedad sacrílega de Jorge Molinero:

“Lo recuerdo bien aunque te diga
que no, que son cosas de chicas

Empecé a temblar como la mano
de Joe Cocker sin una copa de whisky

Después balbuceé un yo también
y nos besamos”

En encuadernaciones lujosas o forrado con periódicos viejos, ahí, empolvado o reluciente, en libreros o cartera de uso diario. Con los lentes encima y alguna que otra mancha de café. Presente. Dueño.
Sin libros no sé andarme esta vida, es más, no la quiero así, sólo envuelta en tecnología. Me sigo encerrando en el cuarto a fantasear con Sade, escuchar las olas sobre el Nautilus, destruirme la fe en la humanidad con tanta maldad hacia el prójimo o simplemente flotar, en manos de poetas antiguos, sacros, ruines, torpemente cercanos.
Cuando se empieza el sendero de la lectura, es como un silencioso pacto que no queda registrado en ninguna parte, pero que cumples eternamente, con devoción.

Por el book en su día…Cheers!!!!

(Día Internacional del Libro, 23 de abril pasado)

post by duda | | 8

Canción de las mujeres rotas

Homenaje tardío al 25, contra la violencia, siempre.

Esta ciudad se muere despacio, con las últimas luces del sol la gente comienza a mutar. El aire cambia el olor de los destinos, se confabula con los rostros anónimos de los peces, adopta formas el dolor…

S arita come con los dientes, la lengua, las manos, con todo lo posible, como si fuera la primera vez que come, come la grasa, el pan, los cartílagos, se atraganta y coge un aire, sigue tragando después, y siente que las fuerzas vuelven. El hombre la mira y se imagina el banquete posterior, observa sus senos mugrientos pero redondos, con pezones oscuros, baja la vista y se detiene en el ombligo que se insinúa en el borde de la blusita a jirones, aguarda que termine de masticar y le da a beber de la botella, mientras tira de ella hacia la esquina del pasillo entre los dos solares, a ésa hora desierto, antes de arrodillarse ante la portañuela que se quiere reventar le pregunta con ojitos llenos de esperanza: ¿pero mañana me traerás más comida, verdad?…

O livia se acomoda la mochila sobre el hombro, una mueca de dolor le contrae las comisuras de los labios, se apura a cruzar con el enanito verde alejándose aprisa del edificio, justo a tiempo para agarrar el ómnibus en la puerta, empuja desesperada a los hombres que permanecen como estatuas hasta lograr pasar hacia la izquierda, en el momento que su cartera tropieza con el costado de un jovencito el chico le mira y protesta: Ñó tía!!! ¿Qué tu cargas ahí, erizos??? Ella le ignora y sigue avanzando, cuando logra acomodarse en un rinconcito para el largo viaje, revisa contenta su botín, con estas latas sobrantes del almuerzo de la mesa buffet, sus negritos tienen merienda para una semana…

S onia llora, en medio del reguero, zapatos, ropas sucias, libros, colillas de cigarro, platos. Ahora que todos duermen puede dejar salir la frustración, se mira las manos llenas de nudos y cicatrices antiguas, las uñas roídas, se imagina el violín, el futuro que pudo ser. Suspira. Decide acostarse. Mañana temprano pone orden en la casa.

La noche cubre las heridas, les deja una tregua. Un grito común engrandece siluetas anaranjadas.

Alucinaciones X

(te amo si…como al ser escondido en mis entrañas)

Puede que si, puede que sea el aire un aliado
también puede que no…y tus manos reales
sean lo que buscan mis pieles
todas ésas pieles que claman la orilla

Puede que si, puede que un coral se ilumine
que la noche se distraiga y no llegue
entonces un rincón sobrenatural estalla
y solos, encontramos el camino al placer

Puede que no, que nunca suceda, que se rompa
un tramo de vida humana no es suficiente
cuando se ha visto florecer a los milenios
y se sabe –o se intuye – que Ser es algo superior
a miedos, a cuerpos, a cambios.

Incluso ahora, que respiramos amor
hay un delicioso misterio rodeándonos.

post by duda | | 17

Laberintos de locura

Para Vivian

La virtualidad cubana es escasa y prohibitiva. Del ínfimo porciento que tenemos, acceso a algunas páginas de corte social, léase foros de opinión, otro pequeño número tratamos de hacer llegar a la mayoría un poco de cultura, un poco de conocimiento. Pero como en todo, tenemos que conjugarnos con el poder de los que deciden qué pueden o no, leer los demás.

Un moderador del sitio que visito, me dijo ayer que se podía vivir perfectamente sin poesía (por mi reclamación ante la eliminación de posts de este corte) , y esgrimió su capacidad de hacer poemas en libretas, y aún así, vetar a los que hacen salir del anonimato a autores nacionales y foráneos, es triste palpar cómo la parte ancha del embudo sigue siendo para fomentar el mal gusto, la mediocridad.

Suerte la mía de los amigos que me recomiendan y me proponen, suerte de estar en contacto con poetas que salvan a las nuevas generaciones, suerte de que aún me llamen la pitonisa que provoca a las letras mudas a escribir.

Me dijo, este moderador, que me hiciera un blog, para escribir de lo que quisiera…Vengo al blog, sí, y me traigo a dos mujeres:

Anne Sexton y Alejandra Pizarnik tienen un común denominador: poesía confesional y suicidio.

El recorrido por la obra de ambas produce una sensación de tortura, es como hallarse en poder de la llave que le abre la puerta de ángeles negros a tu imaginación.Te atreves, les dejas entrar, hasta el dolor más intenso, puede convertirse en placer, un extraño tipo de placer que pervierte tus conceptos de paz y de realidad…O que te hacen sentirte más a gusto con tus propios demonios, los que te acompañan silenciosos, sentados en tus neuronas:

Descalza
A.Sexton

Amarme sin mis zapatos
significa amar mis largas y bronceadas piernas
adoradas, buenas como cucharas;
y mis pies, esos dos niños
que salían a jugar desnudos. Intrincados nudos,
mis dedos. No están más juntos
Mejor aún, ver las uñas de mis dedos
todos los diez pasos, raíz por raíz.
Todos vivaces y salvajes, este cerdito
fue al mercado y este cerdito
se quedó. Mis largas y bronceadas piernas como
mis dedos largos y bronceados.
Más arriba, mi amor, la mujer
está invocando sus secretos, pequeñas casas,
pequeñas lenguas que te hablan.

No hay nadie más que nosotros
en este fragmento peninsular.
El mar usa una campana en su ombligo
Y yo soy tu criada descalza toda
la semana. ¿Quieres salami?
No. ¿Prefieres un wiski?
No. Tú en realidad no tomas. Mejor me tomas
a mí. Las gaviotas devoran peces,
que lloran como niños asustados.
El oleaje narcótico, reclama
Yo soy, yo soy, yo soy
toda la noche. Descalza,
subo y bajo por tu espalda.
En la mañana corro recámara a recámara
de la cabaña que juega a la persecución.
Ahora me tomas de los tobillos,
subes por mis piernas,
hasta que llegas a perforar el hambre de mis ansias.

Nombres y figuras
A.Pizarnik

La hermosura de la infancia sombría, la tristeza imperdonable entre muñecas, estatuas, cosas mudas, favorables al doble monólogo entre yo y mi antro lujurioso, el tesoro de los piratas enterrado en mi primera persona del singular.
No se espera otra cosa que música y deja, deja que el sufrimiento que vibra en formas traidoras y demasiado bellas llegue al fondo de los fondos.
Hemos intentado hacernos perdonar lo que no hicimos, las ofensas fantásticas, las culpas fantasmas. Por bruma, por nadie, por sombras, hemos expiado.
Lo que quiero es honorar a la poseedora de mi sombra: la que sustrae de la nada nombres y figuras.

Les invito a la cercanía de la obra de ambas, al torbellino de sus entregas pasionales, con olor a muerte y vicio, asómense a un laberinto del cual no saldrán sin preguntarse hasta qué punto les retratan.
Poesía maldita, en tonos sepias.

post by duda | | 14

Estados de gracia

Alguna que otra vez me han dicho por comentarios incógnitos que le dedico más entradas a mujeres célebres que a hombres en igual condición. No creo que sea tanto así, los hombres son una constante en mi vida, como amigos o como amantes, no sabría vivir sin un cuerpo masculino al lado del mío, así que me disculpan, amigos hombres, si me dedico a escribir más sobre mujeres. No es falta de amor hacia ustedes.

Hoy vengo perdida en los rizos de un argentino alocado, mediático y soberbiamente audaz: Fito Páez.

Le conocí en 1987 rodaba el Festival de Varadero y yo era casi adolescente, sinónimo de rebelde y soñadora. Se sentó a cantar delante del piano con una melena negra y rizada, desordenada, vestimenta surrealista y un zapato negro y otro blanco.
Cautivó al auditorio…

Fito carga una historia personal convulsa, oscura, fue marcado desde muy joven por la tragedia del asesinato de las mujeres de su familia, a las que dedicó un tema amargo y violento “Ciudad de pobres corazones”, con toda la crudeza de su dolor volcado en la letra.

Su paseo por el rock, tras los pasos del maestro Charlie García, la poesía de un piano mágico. Temas antológicos en su voz, que birlan la propiedad intelectual y es su deje argentino quien los hace recordables.
Giros, Mariposas, Cables a tierra, no pertenecer a ningún “ismo”…en eso somos muy parecidos el loco y yo.

A pesar de su desgarbo, de su cara desprovista de encantos, ha conquistado a mujeres únicas del panorama cultural argentino, la más conocida, Cecilia Roth, la musa de una de sus canciones antológicas “Un vestido y un amor”, que arrastra una historia muy simpática, Fito llega un amanecer a casa, borracho a morirse y ella le recoge los bultos, él, desesperado, buscando cómo salvar la relación con la que en ése momento era su musa, agarra un pequeño piano portátil e improvisa…Cecilia le perdona…y nosotros conservamos una de las canciones más bellas del continente.

Esto es una vieja deuda con dos entrañables amigos de foros y vida real: Sherezada y eco. Les dejo la canción a dúo con Gala Evora…una pasada.
Disfruten.

Sounds

Heme aquí, con el puñetazo de la sorpresa sacándome hasta la última bocanada de aire.

La sensación deben conocerla todos aquellos que han amado lo suficiente como para pedirle al azar infinitas horas a un día, a un solo día en que aparece el filo y ésa persona que te acaricia el alma, como dice una amiga, está ahí, – en, por, sobre, para, desde, hacia, con- tigo…

Da igual que escuches a Mercury, que te abduzcas (audífonos incluídos) que intentes ignorar las señales de tus neuronas, las eléctricas, o que sudes frío con el estómago cayéndose por el balcón del Focsa, el más alto.

Que te hablen de sexo tántrico, de Prada, de la muerte.

Tú sólo atinas a rememorar cuando eran vodka, luces hindúes de una fiesta, cántaros de néctares comunes, azules, ombligos, bocas, series matemáticas. Es algo complejo que alguien te compare con un booleano y que tú flotes de felicidad…

Hay símbolos que describen círculos espirales para bien… O para mal.

Confieso que seguí esperando al borde, en la atmósfera de un planeta, entre fuego y escarchas.

Desafiando a la soledad para oír los susurros de las aves.

Leonora ( ) Frida

Por una casualidad soberana entré en el Universo paralelo de una mujer desconocida, a la sombra de un mito, rebelándose contra esto, digo más, aportando imágenes tanto o más sugerentes que las archiconocidas sangrantes y atormentadas de la clásica mujer referencia en la plástica mexicana.

Leonora Carrington tuvo sus orígenes en la vieja y culta Europa, quizás de ahí su distinción artística, su forma de interpretarse en colores y texturas menos tropicales, más fríos. Leyendo parte de su biografía impresiona su desdén, su inconformidad, como tantas artistas fuera de tiempo, frutos de mundos varoniles, es incansable su “escándalo” artístico para defender la postura feminista:

“La idea de musa es algo que yo nunca comprendí muy bien. Está basada en la divinidad griega, pero yo entiendo a las musas como señoras que se dedican a zurcir calcetines o a limpiar la cocina. ¿Quién fue la musa de Dostoievski? ¿Su epilepsia, acaso? Prefiero que me traten como lo que soy: una artista”.

En el otro extremo de la cuerda, la mujer color, la herida, el perverso tono del sufrimiento a través de los ojos y el cuerpo maltrecho.

Frida Khalo es una especie de monstruo de siete cabezas, el maelstrom mexicano, la diosa impura que amas y expulsas de los templos de tu gusto. Su pintura te abofetea, te empuja hacia atrás, te toca impúdicamente los instintos eróticos…no es jamás discreta, o refinada.

“No reniego de mi naturaleza, no reniego de mis elecciones, de todos modos he sido una afortunada. Muchas veces en el dolor se encuentran los placeres más profundos, las verdades más complejas, la felicidad más certera…”

Leonora desdeñó toda su vida la obra de Frida, ambas se mueven en el mismo tiempo, comparten una realidad y un grupo de artistas que no comprende ni el refinamiento de una ni el desparpajo de la otra. No se sufren, son dos mujeres llamadas a ser reinas que tristemente no supieron, como muchos, dejar de lado el ego y atreverse a ser sencillamente amigas, un mismo espacio lineal de vida para ambas reinar pudo con ellas.

A nosotros nos queda el placer visual del ying yang , el contraste para enriquecernos de ángeles o de demonios…¿ambos de una vez? Sí en mi caso. Me apasiona pensar que una ahogó sus demonios en la otra, que cada quien a su manera halló paz interior..o no..el secreto se fue con ellas.

Ustedes, tienen ante sí ahora la decisión de amar u aborrecer.

Puntos suspensivos

“Si nos dan un filo, digo, nos florecemos sobre espinos”
I.Rojas

… Podría ser tu amante
-las razones sobran-
intrépido besas los espacios vacíos en mi alegría
ahí donde anida la oscuridad

Alcanzas el punto máximo de una letra que te robas
traduces
endulzas
y me dibujas desnudo, hábil con la lengua
sudoroso y enhiesto

En el portal de un sueño
cayendo a una pesadilla
despierta, sola, cansada
te devuelvo la musa que viaja de ti, por mí

Podríamos ser los amantes sin lunas
sólo…con deseos

Miyazaki

No veo anime, por una razón muy tonta. Me molesta el diseño físico de los personajes, todos con enormes y expresivos ojos, lo considero un síntoma de rechazo a la fisonomía asiática, eso y que en medio de una situación de extrema alegría o tristeza los muñecos comienzan a hacer gestos muy exagerados, lo cual me da sensación de caricatura barata.

Pero de esta decisión se salva un director y su trabajo: Hayao Miyazaki.

Mi acercamiento a su obra fue por “La princesa Mononoke” , mi hijo mayor devoraba el filme una y otra vez, varias veces durante el fin de semana, cuando tenía diez años, un día dejé mis quehaceres y me senté a su lado. Me cautivó la propuesta fílmica, la mezcla de la mitología con la naturaleza, así que me acerqué, comencé a husmear en su obra, más…más…y me subí a un castillo ambulante.

Hasta hoy Sophie integra el altar de mis heroínas favoritas, ha sido la causante de que reconcilie mi desdén hacia el género y busque propuestas de este corte.
La historia de amor de Howl se convierte en una carrera a favor de su salvación, en la cual además se suma el rechazo a la guerra y sus consecuencias. La película tiene tantos símbolos y tantas formas tenemos los seres humanos de interpretarlos, que puede ser un reto diferente cada vez que la pongas a rodar en tu casa. ¿Cuántas veces la he visto? No sé…son muchas.

Miyazaki tiene un don para crear historias y diseñar personajes, su paso por la cinematografía anime ha abierto las puertas del arte japonés en occidente, reclutando personas en los cuatro puntos cardinales. La naturaleza, los niños, el progreso, la responsabilidad están siempre presentes en sus obras.

El mundo anime tiene sus códigos, millones de seguidores y se ha convertido en un estilo de vida, si te asomas a una conversación virtual entre dos chicos otaku, y no eres ducho en los términos, puedes creer que hablan un idioma extranjero (bueno, de hecho casi lo hacen).

Naruto, Bleach, One Piece, el mundo anime, y el manga, han implantado una visión, un look, un estilo de vida. Hace unos días conocí a una muchacha en una entrevista de trabajo, parecía salida de un animado, su maquillaje, su cabello, el blancor de su piel, conversamos un poco y se declaró fan, al punto de reproducir su vestuario de forma perfecta, llena de lacitos y con medias y sayas de colores intensos, muy linda, una muñeca real salida de un capítulo de cualquier serie.

No soy reacia a dejarme atrapar por nuevas corrientes, quizás me embulle a caminar un poco más de la mano de los muñecos japoneses, por lo pronto, dejo aquí mi pequeño homenaje al responsable de mi único amor hasta el momento.

Itinerarios y relojes

El musgo se seca sobre mis rocas ficticias
baja la luz, se enciende un latido
duermes, y gira el planeta de mis deseos

colores, salpican el aire
tu huella trastoca el significado de espera
somos eso: paz, guerra y retorno

de tu costado fértil un río de futuros brota
de mi valle angosto madreselvas dulces
-¿Cómo es que siempre logras embrujarme?-

Si tú no fueras mi isla, yo tu reloj,
ambos un camino…